Sarampión

Sarampión

Síntomas y agente causante

El sarampión es una enfermedad sumamente contagiosa, es provocada por un virus de la familia paramixovirus y se transmite por el aire. Los síntomas incluyen fiebre y tos, así como terribles erupciones en la piel. Normalmente, la fiebre se presenta antes que las erupciones en la piel; sin embargo, con la aparición de las erupciones, la fiebre existente puede aumentar a 104 °F o más.

Los síntomas comienzan generalmente de una a dos semanas después de la infección por el virus del sarampión, y la mayoría de las personas se recuperan en un plazo de dos a tres semanas.

No se debe confundir al sarampión con el “sarampión alemán”, como también se le llama a la rubéola.

Transmisión

El sarampión es una enfermedad sumamente contagiosa. El virus se encuentra en la nariz y garganta de los pacientes infectados, y se libera en el aire por medio de tos y estornudos, donde puede mantenerse activo e infeccioso hasta por dos horas. Como resultado, una persona puede infectarse simplemente al respirar el aire de una habitación ocupada por un paciente con sarampión al menos dos horas antes.

Tratamiento y cuidado

No existe un tratamiento directo para el sarampión. Se pueden ofrecer cuidados paliativos, como mantener al paciente hidratado y reducir la fiebre relacionada con la enfermedad.

Complicaciones y tasa de mortalidad

El sarampión puede conducir a complicaciones que varían desde diarrea hasta encefalitis (inflamación del cerebro), y por lo general, los pacientes adultos tienden a presentar complicaciones más graves. Aunque rara vez es una enfermedad fatal en los países desarrollados, las tasas de mortalidad pueden ser bastante elevadas en países subdesarrollados. Se han registrado tasas de mortalidad tan altas como un 28%, y tienden a aumentar cuando hay guerra o escasez generalizada de alimentos. Solo en el año 2000, el sarampión ocasionó 1.1 millones de muertes en todo el mundo entre niños pequeños, en el plazo de un año.

Vacunas disponibles y campañas de vacunación

En la década de 1960 se creó una vacuna para proteger contra el sarampión, la cual se adoptó rápidamente. Los programas de vacunación extensa, incluida la Iniciativa contra el sarampión, que se inició en el 2001 a través de la Cruz Roja Americana, la Fundación de las Naciones Unidas, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU., la UNICEF y la Organización Mundial de la Salud, contribuyeron a disminuir en todo el mundo los casos de sarampión, hasta que el número de casos entre los niños se redujo a 118,000 para el año 2008.

Sin embargo, desde el 2008 las campañas de vacunación han sufrido recortes de presupuesto, lo que ha causado la intensa reaparición de una enfermedad sumamente contagiosa. A pesar de que el costo de vacunar a un niño contra el sarampión es menor a $1 USD, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, se han reportado brotes en 30 países africanos, así como en Tailandia, Bulgaria, Indonesia y Vietnam. Gran Bretaña también ha sufrido un resurgimiento de la enfermedad después de la publicación de un trabajo erróneo de 1998 que sugería un vínculo entre la vacuna MMR y el autismo. Aunque el trabajo ya fue retirado y se revocó la licencia del autor para practicar medicina en Gran Bretaña, los niveles de vacunación de MMR en el país no han regresado al nivel que tenían antes de publicar el trabajo. A su vez, los casos de sarampión han aumentado más de 10 veces la cantidad reportada una década antes.

Recomendaciones para la vacunación en EE.UU.

La vacunación contra el sarampión está incluida en el programa de vacunación infantil de EE.UU. como parte de la vacuna combinada MMR (sarampión, paperas y rubéola). Esta vacuna se aplica en dos dosis, la primera de las cuales se recomienda después de los 12 meses de edad. Como alternativa, la vacuna contra el sarampión está disponible como parte de la vacuna combinada más nueva MMRV (sarampión, paperas, rubéola, y varicela), que también protege contra la varicela.


Fuentes de información

Centers for Disease Control and Prevention. Measles. (600 KB). Epidemiology and Prevention of Vaccine-Preventable Diseases. Atkinson, W., Wolfe, S., Hamborsky, J., McIntyre, L. eds. 13th ed. Washington DC: Public Health Foundation, 2015. Acesado el 12 abril 2017.

Perry, R.T., Halsey, N.A. The Clinical Significance of Measles: A ReviewThe Journal of Infectious Diseases 2004 189:S1, S4-S16. Acesado el 12 abril 2017.

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Ultima actualización 12 abril 2017