Haemophilus influenzae tipo b (Hib)

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Imagen del microscopio electrónico de la Haemophilus influenzae, aumentada 4,000 veces
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Síntomas y agente causante

La Haemophilus influenzae tipo b, conocida comúnmente como Hib, es una bacteria que puede provocar infecciones graves, en particular en niños pequeños. A pesar de su nombre, no está relacionada con el virus de la influenza. La Hib se descubrió en un grupo de pacientes durante un brote de influenza en 1892, antes de que los científicos descubrieran que la gripe era ocasionada por un virus. Por lo tanto, se supuso que la Hib era la causa de la influenza. Su nombre, ahora confuso, se mantuvo a pesar de su asociación inicial, aunque incorrecta, con la gripe.

La bacteria Hib puede provocar muchos tipos de enfermedades invasivas, como meningitis, neumonía, celulitis (infección de la piel) artritis séptica (infección de las articulaciones) y epiglotitis (infección de la epiglotis que provoca obstrucción o cierre de la tráquea). Por lo tanto, aunque a veces se ha dicho que la vacuna contra la Haemophilus influenzae tipo b se aplica para “proteger contra la Hib”, no es técnicamente correcto. La vacuna protege contra las enfermedades provocadas por la Hib, que son muchas y pueden ser graves. De manera colectiva, a estas infecciones provocadas por la Hib se les conoce, en general, como “enfermedades por Hib”.

Antes de introducir la vacuna contra la Hib, la meningitis (la infección de las membranas que cubren al cerebro) era la enfermedad invasiva inducida por el Hib más común. Los síntomas incluyen fiebre, cuello rígido y afección del estado mental. La meningitis deja como resultado un impedimento permanente en el oído u otros problemas neurológicos en un 15 a un 30% de los pacientes que sobreviven.

Transmisión

La bacteria de la Haemophilus influenzae tipo b no puede sobrevivir en la superficie ni en el medio ambiente. El único reservorio conocido de la bacteria está en los humanos, quienes la pueden portar sin estar enfermos.

Se piensa que se propaga por el aire, a través de gotitas emitidas por la respiración de personas enfermas. Afortunadamente, se considera que en la mayoría de los casos su capacidad de contagio es limitada, aunque el contacto cercano con un paciente infectado puede producir brotes.

Tratamiento y cuidado

Se pueden usar antibióticos para tratar las infecciones por Hib, pero las bacterias han desarrollado resistencia a algunos antibióticos. En consecuencia, a menudo se requiere hospitalización.

Complicaciones

Debido a que el espectro de las enfermedades por Hib abarca desde meningitis hasta neumonía, los tipos de complicaciones varían, dependiendo del tipo de infección por Hib. Muchas de ellas son formas de un daño neurológico, lo cual incluye ceguera, sordera y retraso mental.

Igualmente, son variadas las tasas de letalidad por diferentes tipos de complicaciones relacionadas con las enfermedades por Hib; para la meningitis por Hib (la forma más común de la enfermedad por Hib invasiva), la tasa de letalidad es de un 2 a un 5%.

Antes de la vacunación contra la Hib, aproximadamente 20,000 niños menores de cinco años en Estados Unidos desarrollaban alguna enfermedad por Hib grave cada año, y aproximadamente 1,000 morían. Para 2006, la cantidad de casos informados sobre Hib se redujo a sólo 29. Ahora, aunque en la mayoría de las muertes a causa de las enfermedades por Hib se informan en países en desarrollo, donde no se usa ampliamente la vacuna contra la Hib, todavía se presentan muertes en las naciones desarrolladas cuando se disminuyen las tasas de vacunación. En Pennsylvania se reportaron siete casos de enfermedades por Hib invasiva durante un periodo de seis meses, cuyo inicio fue en octubre de 2008. Sólo uno de los niños había recibido una vacuna contra la Hib (y solamente había recibido una de las dosis recomendadas); tres de los niños murieron.

Vacunas disponibles y campañas de vacunación

La primera vacuna para proteger contra las enfermedades por Hib se introdujo en Estados Unidos en 1985; dos años más tarde se otorgó la autorización oficial a una vacuna mejorada. Actualmente se tienen disponibles varias preparaciones de la vacuna contra la Hib, tanto en vacunaciones individuales como en inyecciones combinadas (por ejemplo, las vacunas contra la hepatitis B y la Hib se tienen disponibles en una vacuna combinada). Todas las vacunas contra la enfermedad por Hib son vacunas inactivas, y sólo contienen una parte de la bacteria de Hib.

Recomendaciones para la vacunación en EE.UU.

La vacunación contra las enfermedades por Hib está incluida en el programa de inmunización infantil de EE.UU., y se recomiendan de tres a cuatro dosis, dependiendo de la vacuna que se utilice contra la Hib. Sin embargo, para todas las vacunas contra la Hib se recomienda la primera dosis a los dos meses de edad, y en general no se recomienda más allá de los cinco años.


Fuentes de información

Centers for Disease Control and Prevention. Epidemiology and Prevention of Vaccine-Preventable Diseases. Haemophilus Influenzae type b. Atkinson W, Wolfe S, Hamborsky J, McIntyre L, eds. 11th ed. Washington DC: Public Health Foundation, 2009. http://www.cdc.gov/vaccines/pubs/pinkbook/downloads/hib.pdf. (524 KB). Acesado el 31 julio 2014.

Centers for Disease Control and Prevention. Hib Vaccination. http://www.cdc.gov/vaccines/vpd-vac/hib/default.htm Acesado el 31 julio 2014.

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Ultima actualización 31 julio 2014